
Una tradición costarricense siempre serán los paseos familiares y entre amigos a diferentes lugares de Costa Rica, para conocer nuevos lugares o simplemente almorzar en armonía con la naturaleza.
Esta semana los guiamos hasta el Este del Valle Central en Cartago, a la represa de Cachí y Las Ruinas de Ujarrás. La propuesta de esta salida es visitar la represa primero, ya que es una pasada rápida y luego llegar a las ruinas de Ujarrás donde se puede almorzar y descansar.
Les recomendamos para este viaje llevar, agua, protección para el sol y si pueden llevar emparedados o el almuerzo sería perfecto, a pesar de ser puntos turísticos tanto en la represa como en las ruinas solo se encontrarán "pinchos" de carne, maíz asado, frutas orgánicas entre otras cosas tradicionales.
Para llegar deben conducir a la provincia de Cartago, al centro y seguir hasta Paraíso de Cartago una vez ahí, tomen la calle con dirección a Ujarrás, son como 8 kilómetros bajando al valle, llegando pueden preguntar a una persona local, como llegar a la represa de Cachí, es sencillo, solo no hay señalización, al finalizar su visita a Cachí, es necesario devolverse un poco para encontrar las ruinas, pregunte si es necesario.



La planta hidroeléctrica Cachí es el segundo aprovechamiento de las aguas de la cuenca media del Río Reventazón; la casa de máquinas se ubica 4 Km al sur de Juan Viñas en el distrito de Tucurrique del cantón de Jiménez, y su embalse y presa están ubicados en el distrito de Cachí del cantón Paraíso; ambos en la provincia de Cartago.
Su represa es de tipo arco, única del país, se localiza en el Valle de Ujarrás, cerca de la población de Cachí, lugar de gran valor histórico y turístico, y de una incomparable belleza escénica.
Esta planta entra a formar parte del Sistema Eléctrico Nacional en la década de los sesenta, con una capacidad inicial de 64 000 Kw (2 Unidades. de 32 MW cada una); gracias a su ubicación geográfica su explotación hídrica se logra aprovechando las aguas turbinadas por Río Macho (sistema en cascada) más las aguas del río Reventazón, el Navarro y el río Agua Caliente. Estas unidades entraron en operación el 07 de mayo de 1966 y el 12 de enero de 1967 respectivamente.


En tiempos prehispánicos fue lugar de cierta importancia, donde existía un asentamiento de los indígenas huetares. Su nombre es una castellanización del nombre del cacique huetar Uxarrací. A principios de 1563 reinaba en Ujarrás un monarca llamado Tuxustí, que junto con otros reyes indígenas visitó el 1ª de enero de ese año al Alcalde Mayor Juan Vázquez de Coronado en la ciudad de Garcimuñoz. Para mediados de 1564, sin embargo, el pueblo de Ujarrás, junto los de Atirro, Corrosí y Turrialba, se había rebelado contra la autoridad española.
El español Agustín de Hinojosa efectuó una correría a Ujarrás, y el propio Vázquez de Coronado fue al lugar para tratar de pacificar a los indígenas. Sin embargo, no tardaron en producirse nuevos roces y a fines de febrero de 1568 otro rey de Ujarrás, Turichiquí, encabezó una gran sublevación contra el Alcalde Mayor Pedro Venegas de los Ríos, en la que participaron los indígenas del Guarco, Turrialba, Ujarrás, Corrosí y Atirro.Alrededor de 1575, posiblemente durante la gobernación de Alonso Anguciana de Gamboa, se estableció en Ujarrás una reducción indígena, a cargo de un cura doctrinero franciscano.
El pueblo adquirió celebridad por la presencia en su iglesia de una imagen de la Inmaculada Concepción, al parecer obsequiada por Felipe II, que se conoció desde 1666 con el nombre de la Virgen del Rescate, por atribuirse a su intercesión la inexplicable retirada de una invasión pirata encabezada por Eduard Mansvelt y Henry Morgan. En su honor se levantó en Ujarrás, entre 1686 y 1693, un templo de calicanto, cuyas ruinas aún existen y constituyen un sitio de interés para el turismo. Este templo se convirtió desde sus orígenes en un importante centro de peregrinaciones.
La población indígena de Ujarrás se extinguió a principios del siglo XVIII, por lo que la reducción se convirtió en un pueblo de mestizos. En ella nació el célebre presbítero Florencio del Castillo, quien fue Presidente de las Cortes de Cádiz. Gracias a sus gestiones, Ujarrás fue erigido en villa en 1813.Debido a varias epidemias de fiebres, la villa de Ujarrás fue abandonada entre 1832 y 1833, y sus vecinos se trasladaron a la nueva población de Paraíso.
De Ujarrás no queda hoy más vestigio que las ruinas del templo de la Virgen del Rescate, donde se sigue celebrando en abril de cada año una romería y una fiesta en honor de la venerada imagen.Estudios recientes del presbítero e historiador Manuel Benavides sugieren que el traslado se debió a motivos políticos.En Costa Rica se formó una marca de jaleas y otros productos bajo el nombre de Ujarrás.